viernes, 12 de marzo de 2010

Cruce de Miradas


Una sombra de pasado que arrasa el iris y conmociona la respiración. Las pupilas se dilatan, buscándote en lo imposible. Porque no puedes ser tú. Y, sin embargo, al levantar la vista, sin duda tú, ya presentido segundos antes, apenas unas décimas de tiempo que al recordar y saborearlas, pueden transcurrir tan lentas como lo desee el alma. Siento el cuchillo de todos los quizás que han rondado mi mente durante tantos años al descubrir tus ojos descubriéndome a su vez.

Dile al corazón que detenga el galope al que se lanza. Dile a las piedras que endurecen las miradas que se derritan brevemente, que nos dejen ver al otro por entero, tal y como cada uno es. O tal y como nos soñamos.

Nos acercamos atraídos por un imán oculto en el pecho, los besos de cortesía parecen tan fríos… Y las ganas de hablar no dejan salir a la superficie los verdaderos sentimientos. Tampoco hay tiempo para que suceda; para que el cielo se vuelva morado y la luz se difumine en extrañas mezclas de colores que sintonicen con nuestro estado de ánimo.

Hablamos. Nuestras bocas se mueven pero no estamos escuchando. Yo, al menos, aunque intento recopilar toda la información posible, no logro enfocar nada. Me da vueltas, el mundo. Qué decir, qué frase precisa más las emociones encontradas de improviso, el mal disimulado entusiasmo de la suerte y la coincidencia. No hay tiempo. No hay nada.

La despedida es amigable y superficial. Y en el último segundo, una mano que agarra un brazo cariñosamente y trasmite mucho más que un simple adiós. Un calor, un recuerdo, una promesa aún mantenida, débilmente, pero al fin y al cabo, indisoluble en el tiempo.

Hasta el próximo cruce de miradas.

3 comentarios:

Érika Gael dijo...

Y luego dices que no puedes terminar una novela romántica... Será porque no quieres, guapa!!! ;)

PD: Por cierto, me da mucho subidón pasarte por tu blog para escuchar la música, que lo sepas, jejeje.

espartana dijo...

Suscribo todo lo que te ha dicho Érika. La bronca por no terminar una novela romántica (sí, ya sé, no soy quién para hablar) y el subidón por la música que has puesto en el blog.
Se me pone la piel de gallina al leer tu cruce de miradas con esa canción.
Besos

Pilar Cabero dijo...

Yo solo te puedo decir:
¡Escribe esa novela romántica de una vez!
¿A qué estás esperando?
Besitos